lunes, 16 de agosto de 2010

Pintura al oleo sobre lienzo











La pintura se encontraba en unas condiciones bastante precarias, la pigmentación estaba en diferentes zonas saltada del lienzo, por lo que se tuvo que realizar un entelado de cera y resina para reafirmarla.  
El bastidor tenía las aristas rectas, por lo que se podían apreciar marcadas en el retrato las aristas. Se procedió a redondearlas para que este fenómeno no volviera a ocurrir.
Posteriormente se procedió a volver a colocar en el bastidor la pintura, para su limpieza de los barnices rancios y el polvo adherido y la  integración de las zonas en las que se habían producido pérdidas pictóricas.
 Uno de los mayores riesgos que presenta la restauración de una pintura es su limpieza, hay que tener unos conocimientos sobre que pigmentos utilizo el autor al realizarla, hacer previamente unas catas con diferentes productos, utilizando los adecuados para no dañar en caso alguno los pigmentos. Hay que tener en cuenta que muchas veces  los  productos que a simple vista o acción parecen ser adecuados no lo son, pues al  filtrarse en el lienzo, posteriormente pueden provocar pérdidas importantes de la obra. El resto de las actuaciones a realizar, no es que no precisen de conocimientos para realizarlas, pero la más complicada y  determinante es la limpieza. 
 Por lo que no es conveniente  que ninguno de estos  tratamientos se deje en manos de una persona inexperta.